domingo, 19 de abril de 2020

La próxima travesía PaificoSur2020

En el mes de Marzo 2020 he realizado una nueva travesía, esta vez en el Pacífico Sur, entre Algarrobo, población al Sur de Valparaíso (Chile), y Callao (Perú). Han sido quince días a bordo del PROS, velero de 21 m de la asociación de Amigos de los Grandes Navegantes y Exploradores Españoles (AGNYEE).


La derrota nos ha llevado a alta mar, a una distancia de mas de 300 millas de tierra, para aprovechar los vientos y mar reinantes en esos momentos.

El enlace al nuevo blog de esta travesía, que ya he empezado, es:

  https://juliov-PacificoSur2020.blogspot.com.es/

  



.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Epilogo

Siempre he cerrado mis blogs con un epílogo, en el que intento resumir la travesía realizada. De nuevo me acompaño de música, del estilo o género que mejor va al momento que vivo. En este caso son los guitarristas Paco de Lucia y John Williams los que tocan las obras que suenan en el aire. La guitarra genera un sonido de una gran calidez, y es una maravilla escuchar  a músicos como estos dos, uno tocando obras populares y el otro obras clásicas adaptadas para este instrumento.



En estos seis largos años, mi amigo Jaime Rigo me ha invitado repetidas veces a navegar con él por el Mediterráneo. Esto es un auténtico privilegio. Yo le agradezco mucho esas invitaciones que me han permitido conocer lugares paradisíacos, como en este caso de Baleares2019, cuyas calas él conoce en detalle. Es un placer haber compartido con él estas tres semanas en torno a estas dos preciosas islas de Mallorca y Menorca.




Para mi también ha sido una espléndida ocasión de conocer las costas Norte de ambas islas. Aunque lo he intentado varias veces en los últimos treinta años, la meteorología no fue favorable en aquellas ocasiones. Y yo no disponía de tiempo suficiente para esperar a que amainase el temporal.



La derrota por Mallorca empezó por su costa SW, para continuar por la larga y montañosa costa Norte. En ésta se encuentran fondeaderos impresionantes como La Foradada, ligada a la historía del Archiduque de Habsburgo-Lorena. Y la célebre cala de Sa Calobra en la desembocadura del Torrente de Pareis, que se adentra muchos kilómetros en tierra.



En esta costa está Sóller, un puerto natural con una amplia rada en la que se fondea de forma muy segura, incluso en días de fuerte mar. Es un buen refugio.



La proximidad de un temporal nos llevó rápidamente a doblar el Cabo Formentor sin poder fondear en otras calas, amplias y bonitas como la de San Vicente. Tras doblar el cabo fondeamos en la bahía de Pollensa ante el islote Formentor, justo frente al conocido hotel del mismo nombre.



De ahí nos dirigimos a Puerto Pollensa, en cuyo náutico permanecimos amarrados un par de días debido al temporal en el Canal de Menorca.



En el momento en que vimos que las condiciones mejoraban en ese paso a la otra gran isla, dimos el salto arribando a Ciudadela.



Esta ciudad está muy bien cuidada, y es un placer su visita. Es una población que refleja muy bien su gran pasado histórico.



A continuación fuimos costeando por el Norte de Menorca. Allí hay calas de gran belleza, con playas con sistemas dunares muy importantes. 



En esta la isla existe un camino costero, diseñado militarmente en el S.XIV para su defensa, que en la actualidad recorren anualmente miles de senderistas, disfrutando de la belleza de estas costas.



Y hay puertos naturales como Fornells y Addaya, que constituyen grandes refugios en caso de temporal.



Ambos son lugares muy demandados por los navegantes ya que a su belleza como fondeaderos unen la posibilidad de encontrar en tierra restaurantes con encanto. Y una gran cocina, como la deliciosa caldereta de langosta de Fornells.



Mahón fue nuestra siguiente recalada. Este gran puerto natural, el segundo mas grande del mundo después de Pearl Harbour, tiene una gran historia, reflejada en interesantes edificaciones.



El temporal que allí nos alcanzó, nos obligó a permanecer en puerto varios días, lo que aprovechamos para darnos largos paseos por la capital de la isla y su entorno.



Mahón es una ciudad que también está muy bien cuidada, con muchos rincones dignos de visitar. Tanto el paseo por las murallas que rodean la ciudad, dando al puerto, como las calles interiores proporcionan vistas muy bonitas.



Fuera de la ciudad paseamos hasta Villacarlos, la población fundada en el S.XVIII por los ingleses durante su dominación de la isla, y renombrada unos años después en honor al Rey Carlos III.



Y el segundo día que tuvimos que permanecer amarrados en puerto, fuimos a pasear por "la otra banda", es decir la orilla Norte del gran puerto.


Una vez hubo amainado el temporal procedimos a recorrer la costa Sur de la isla. 



Primero fuimos a Cala Covas. Esta cala es una preciosidad, con sus múltiples cuevas de origen prehistórico en sus acantilados. Allí conocimos a otros navegantes españoles, de Asturias exactamente.



Después seguimos costeando, viendo las extensas playas de Son Bou y Santo Tomás para llegar hasta Cala Excorxada y Cala Trebeluja. 



El último día en esa costa del Sur de Menorca visitamos las maravillosas calas de Mitjana, Macarella, Macarelleta y Turquesa. En una distancia de cinco escasas millas existen ocho preciosas calas, con aguas absolutamente cristalinas.



Prácticamente a la altura de Cabo Dartuch iniciamos el salto a Mallorca, arribando a Cala Guja. Esta es una cala con una inmensa duna.



Ese día atracamos en el cercano puerto de Cala Ratjada, a pesar de que ese puerto esta abierto a los vientos y mar del SE, que imperaban ese día.



Después, en una singladura con fuerte mar y viento, continuamos por la costa de levante, arribando a Porto Cristo. La maniobra de atraque fue dura, porque el canal del puerto canalizaba el viento amplificando su intensidad.



Ya en la zona costera de Calas de Mallorca, ademas de Cala Falcó visitamos Cala Barcas, famosa por el color turquesa de sus aguas y su cueva con estalactitas. Y recalamos en Cala Magraner, antes de dirigirnos a Porto Colom, en cuya amplia ensenada amarramos a una boya. Este es otro gran puerto natural de este archipiélago.



La siguente singladura nos llevaría a calas tan bonitas como Cala Estreta, Cala Sa Nau y Cala Mitjana.



Y despues visitamos brevemente las tres calas que constituyen Cala D´or, para recalar finalmente en Cala Mondragó. Esta cala merece una larga estancia en ella. Fue la cala en la que mas barcos fondeados encontramos en esta travesía.



La ultima singladura por esta costa Este de Mallorca nos llevó a ver en primer lugar Cala Figuera. Esta es una maravillosa cala, con un pequeño puerto pesquero, en el que caben pocos veleros.



Después viene Cala Santanyi, bonita aunque algo urbanizada, y Cala Llombart. A ambas las separa el farallón de Es Pontas. 



Esta es una costa rocosa en la que la fachada de la costa se abre para dar paso a cada de esas calas. Es una costa, por ello, en la que se practican deportes de escalada sobre el mar.



A continuación existen unas calas pequeñas, y poco conocidas como son el Caló del Moro o la cala Almonia.



Así nos fuimos acercando a Punta Salinas, el extremo SE de Mallorca. Primero buscamos un fondeadero pasada la Colonia Sant Jordi, pero tuvimos que regresar a las playas frente a su puerto debido al viento y mar que teníamos en Es Trench.



Y ahí fondeamos para pasar la última noche, antes de arribar a Palma.



Al día siguiente, doblamos el Faro de Colonia Sant Jordi,  dirigiéndonos a la Bahía de Palma, y arrumbando a esta preciosa ciudad mediterránea.



Asi concluyó esta travesía por las dos grandes islas baleares, en las que se encuentran 211 calas o fondeaderos. Ambas islas son un paraíso para los navegantes.



miércoles, 7 de agosto de 2019

Dia 22 Arribamos a Palma. Fin de la travesia

De nuevo hemos amanecido sin viento ni mar. A la hora habitual de la medición matutina, las 08.00 HRB, la temperatura era de 15º C, la humedad del 50% y la presión de 1014 mb.



Después de desayunar, a las 08.45 HRB hemos levado ancla. Hoy hemos tenido una navegación tranquila, costeando frente a las extensas playas de Es Trench y Sa Rápita.


A las 10.00 HRB el viento del Este había arreciado, alcanzando fuerza 4. La mar seguía en calma por influencia de Punta Salinas y Punta Sa, en Colonia Sant Jordi.



Un cuarto de hora después doblábamos Cabo Blanco. Durante un largo rato hemos estado intentando reajustar la lectura de la sonda para que reflejase unidades métricas, en lugar de pies. Y el problema quedó resuelto a las 10.25 HRB.



Cerca del cabo nos hemos cruzado con un pequeño bote de pesca que se dirigía a faenar.



Hora y media después entrábamos por la bocana del puerto de Palma, dirigiéndonos directamente a la estación de servicio del RCNP para hacer combustible.



Una vez soltadas las amarras de la estación de servicio, hemos atracado a las 12.40 HRB en el pantalán del náutico, dando por finalizada esta travesía. 


A mediodía hemos ido a comer, con la familia del capitán, a la cantina del club. Después de la sobremesa ambos me han llevado al aeropuerto, donde he cogido el avión de regreso a Madrid.



Es impresionante la cantidad y belleza de las calas de estas dos grandes islas baleares que hemos visitado en esta travesía. En el Mediterráneo, desde Gibraltar hasta el Bósforo, no existe ninguna otra isla ni costa con esa diversidad de buenos fondeaderos, todos ellos con aguas cristalinas y tono azul. Son auténticas joyas.

martes, 6 de agosto de 2019

Dia 21 Frente al Puerto de Campos

La noche ha sido muy tranquila, sin viento y con la mar en calma. A las 08.00 HRB teníamos también una temperatura de 13º C, humedad relativa del 50% y presión atmosférica de 1011 mb.



Nuestro plan para hoy es navegar hasta la costa SE, pasada Punta Salinas.



Hemos levado ancla media hora después, saliendo de la cala rumbo Sur. A esa hora se veían muy bien las dos entradas de la cueva de esta cala.



Nada mas salir de Cala Mondragó está la Punta Blanqué, a la que hay que dar un resguardo por sus bajos. A continuación, a media milla, nos encontramos con Punta Sabinar.



Desde ella se divisa perfectamente Cabrera, y sus diferentes islas.



Y después, casi una milla mas alejada está la bocana de otra famosa cala mallorquina: Cala Figuera, Cala Figuera de Santanyi para diferenciarla de otra del mismo nombre en la isla.



Al adentrarse en ella en primer lugar se encuentra el pequeño puerto. Éste tiene un muelle en cuyo lado SE pueden amarrar unos pocos barcos de no mucho calado.



Y al otro lado se encuentra el puerto pesquero, también de reducidas dimensiones.



En ese punto la cala se bifurca en dos brazos de mar. Las aguas, a pesar de tener un puerto pesquero, son cristalinas, y de un tono azul increíble. Es una preciosidad de cala.



En esa zona el calado es de unos 3 m y la sonda nos daba tres veces mas. No lo entendíamos, y pensamos que por algún motivo desconocido ese aparato se había estropeado, ya que no era de fiar. Y hemos salido de Cala Figuera con esa mala sensación.



Después, antes de llegar a la siguiente cala hemos pasado frente a una de las torres de defensa que existen a lo largo y ancho de la costa.



Hay también pequeños recovecos en estos acantilados que no constituyen calas, pero que con buena mar también pueden ser lugares en los que se pueden hacer bonitas inmersiones.



A las 10.00 HRB el viento había arreciado hasta fuerza 4, y de componente SW. En ese momento teníamos marejadilla.

Cala Santanyi es una bonita cala que está a milla y media de Cala Figuera. Al fondo de aquella está su playa, bien protegida con la línea de boyas.



Nada mas salir de esa cala hemos encontrado el farallón Es Pontas.



Ese farallón separa Cala Santanyi de la siguiente cala, Cala Llombart. Esta cala tiene dos pequeños brazos, entre los que existe un bajo formado por rocas. Como podemos comprobar, sus aguas son maravillosamente azules.



Una milla larga mas al Sur, tras doblar Punta Fontanella, está el Caló del Moro. Desconocemos  el origen de este nombre, pero resulta curioso.




Es una cala bastante abierta, con fondos de arena fina. Y está prácticamente al lado de otra bonita cala: la Cala Almonía.




Esta cala es muy pequeña, con poco calado, y con orillas muy rocosas. En ella, ademas hay que proceder con mucho cuidado, ya que en su centro hay una bajo rocoso. Las construcciones que hay eran casas de pescadores, siendo bastante sencillas.



Al navegar hacia el Sur hemos visto, pintadas en el acantilado, unas señales de enfilamiento. Son franjas blancas dobles pintadas en lo alto del acantilado, cerca de una columna blanca situada en la meseta. Ambas señales están separadas mas o menos media milla. Desconocemos qué accidente geográfico estan marcando, pero sin duda debe ser importante por la calidad y tamaño de dichas señales.



A continuación hemos entrado en Cala Marmols. Esta es una bonita cala solitaria, con una pequeña playa.



A las 11.30 HRB hemos doblado Punta Salinas, estando en posición (39º 15´,79 N, 003º 03´,21 E).



Continuamos navegando rumbo W, aproximándonos a Colonia Sant Jordi.




Pasamos frente a largas playas con buenos sistemas dunares. Hoy en día esas playas están prácticamente desiertas.



A las 11.45 HRB hemos doblado la Punta de Campos, o Punta Sa, en la que está el faro de Colonia Sant Jordi. A esa hora teníamos viento del Oeste, fuerza 4, y con marejadilla, por lo que necesitábamos encontrar un fondeadero mas seguro para pasar el resto de la tarde y la noche.

Estando en posición (39º 20´,75 N, 002º 58´,32 E) izábamos, veinticinco minutos mas tarde  mayor y génova, apagando motor.



Asi nos aproximamos a Punta Gabina, en donde la sonda nos daba lecturas muy extrañas para la profundidad de fondo que veíamos directamente. El fondo era rocoso y el agua cristalina, por lo que difícilmente podíamos creer esas lecturas, según las cuales tenímos 2 metros bajo la orza. Por ello, viramos en redondo, arrumbando Punta Sa.

A las 12.45 HRB arriamos velas, metiendo motor. 



Y cinco minutos mas tarde anclamos frente a la bocana del Puerto de Campos. El calado de ese puerto no permite que el Roc Blanc II pueda entrar en él. 



Nuestra posición era (39º 18´,94 N, 003º 00´,14 E), prácticamente en el meridiano 003º E.


A mediodía hemos tomado un buen aperitivo, para pasar enseguida a la comida. Después hemos descansado, y tras la siesta hemos pasado tranquilamente la tarde. Todavía esta playa está solitaria, pero en temporada alta es una playa con gran afluencia de bañistas.



Y nos hemos dado cuenta del problema de la sonda: últimamente esta dando las lecturas en pies, en lugar de metros. No sabemos como ha sucedido ese cambio de unidades, ya que no es fácil de cambiar las unidades de medida.

La próxima travesía PaificoSur2020

En el mes de Marzo 2020 he realizado una nueva travesía, esta vez en el Pacífico Sur, entre Algarrobo, población al Sur de Valparaíso (Chile...