sábado, 3 de agosto de 2019

Dia 19 Rumbo Porto Colom

Esta mañana todo estaba en calma. A las 08.00 HRB no había viento, y la superficie de agua estaba como un plato. Teníamos 20º C de temperatura, 54% de humedad relativa y el barómetro había subido hasta los 1008 mb.



Después de desayunar, nuestro habitual desayuno del Roc Blanc II, he ido a dar una vuelta por este curioso puerto. En realidad es una pequeña ría, en cuyas dos orillas se han construido el club náutico, en la de levante, y el puerto de la autoridad portuaria IB en la otra.

A lo largo de la orilla en la que estaba nuestro amarre, hay también una zona para los pequeños pesqueros locales.



En el fondo de saco, tras el último recodo, está la desembocadura de un torrente. Esa parte del puerto está repleta de pequeñas embarcaciones ya que no hay prácticamente calado. La verdad es que Cala Manacor es un puerto natural con encanto.



De vuelta al barco, nos hemos preparado para zarpar. Hoy el plan es costear hasta Porto Colom, solo unas 8 millas mas al Sur.



Estamos en la zona de costa denominada Calas de Mallorca, lo que refleja el número de ellas.

A las 10.15 HRB hemos soltado amarras, pasando frente a la Cala de Levante antes de doblar el Morro de sa Carabassa. Poco después se encuentra Cala Murta



Después hemos entrado en dos calas que parecen formar una "cala doble": Cala Mandia y Cala Anguila.



En esta costa hay cuevas a las que se asoman superficialmente las golondrinas con turistas para mostrarles la belleza de sus estalactitas. No olvidemos que en el mismo Porto Cristo está la entrada a las célebres Cuevas del Drach y a las Cuevas de Hams.



A continuación hemos visitado Cala Falcó, que no hay que confundir con otra de idéntico nombre situada en el SW de la isla, en Calviá. Cala Falcó tiene una playa de canto rodado, muy poco habitual en Mallorca. En efecto, las calas mallorquinas son de arena muy fina, por lo que son muy queridas por los turistas. Y no solo hay muchas calas bonitas, sino que gracias a esa arena tan fina las convierte en únicas.



En los acantilados de la costa hemos visto montañeros haciendo escalada, en concreto rápel, sobre el mar. Cada vez son mas los deportes de riesgo que se practican en esta isla.



En esta zona existen acantilados con bonitas oquedades, que le dan una imagen muy especial.



Después hemos entrado en Cala Barcas, característica por su agua cristalina, con un precioso color turquesa. Es una cala que hay que visitar necesariamente cuando se viene a la isla.



Hoy, sin embargo, no había nadie en ella, ni barcos anclados ni gente en la playa. También tiene bonitas cuevas en sus acantilados.



La siguiente cala que hemos visitado ha sido Cala Fiqué, una cala muy pequeña. 

A las 11.25 HRB hemos arribado a Cala Magraner, donde hemos fondeado en (39º 29´,15 N, 003º 17´,28 E).



En esta cala sí había turistas, en concreto senderistas, pero ninguno de ellos se ha bañado. Nosotros hemos disfrutado de la visión de esta cala, cuyas paredes del acantilado tienen formas curiosas, producto de la erosión del viento a lo largo de cientos o miles de años.



A esa hora la temperatura era de 20º C, el barómetro había subido hasta los 1008 mb, y teníamos calma absoluta, sin viento ni ola.

Hoy el plato principal de la comida de mediodía ha sido un clásico del Roc Blanc II: pollo asado sobre cama de tomate y cebolla con patatas. El vino ha sido Son Bordils, mallorquín, y el ron Amazona que hemos tomado en la sobremesa con el café también de la isla.



A las 15.30 HRB ha llegado un velero inglés, que ha fondeado cerca nuestro, a pesar de tener la cala prácticamente libre. Y veinte minutos después ha venido un barco de buceadores reconvertido, al menos hoy, en una embarcación para pasear turistas.



A las 16.00 HRB hemos levado ancla y así continuar con nuestras visitas a otras calas, antes de arribar a Porto Colom.



Nada mas salir de Cala Magraner, doblando una pequeña punta, está Cala Virgili, en la que no hemos entrado. 



En esta cala, al fondo, hay una construcción de hormigón en la que algún pescador local guardaba sus aparejos, bote incluido.

Media milla mas adelante se encuentra Cala Bota, que es muy pequeña, y en la que hay que entrar con muchísimo cuidado.



A continuación, muy cerca está Cala S´Antena, que es larga, estrecha y muy bonita. Al fondo, rodeada de pequeños acantilados a ambos lados, hay una pequeña playa de arena.



Media milla mas al Sur está Cala Domingos, con dos entrantes. En ella existe uno de los primeros hoteles de la isla, y también edificios de apartamentos, así como casas unifamiliares.



Este es uno de los lugares en los que se inició la industria turística mallorquina, por lo que está muy bien preparado para recibir a sus visitantes.


En su playa había numerosos bañistas, aunque no tantos como los que vienen en la temporada alta. Desde un embarcadero en el acantilado cerca del hotel, y también cercano a la playa, salen y llegan las golondrinas de turistas que les llevan a visitar las numerosas calas de esta zona.



Cala Murada es una cala muy cercana a la anterior, y en la que su playa ya estaba preparada con sombrillas para acoger a los bañistas.



Desde este lugar costero se ve muy bien el Puig de San Salvador, monte en cuya cumbre hay un hermoso monasterio.



Avanzando hacia el Sur, a una milla y media está Cala S´Algar, una pequeña cala, frente a la que hemos pasado sin acercarnos mucho.



Y a continuación llegamos a Punta Ses Crestas, o Punta de la Farola, donde está el faro de Porto Colom, el cual hemos doblado a las 17.05 HRB. En ese momento teníamos viento moderado del Oeste, fuerza 4, y marejadilla. El barómetro había subido hasta los 1009 mb, es decir, 1 mb mas.



Porto Colom es un puerto natural muy amplio, el segundo mas grande del archipiélago. Su entrada está bien balizada, ya que su calado no es grande, y hay que entrar por el canal.



A las 17.15 HRB entrábamos en la Ensenada sa Bossa Nova, donde había un campo de boyas para barcos de gran eslora. Rápidamente se nos ha acercado en su neumática un marinero del club náutico  para preguntarnos si queríamos una boya. Éstas son gestionadas por ellos, ya que en el náutico no tienen suficiente calado para barcos como el Roc Blanc II. Nos ha ayudado a amarrar en una de ellas, aunque solo fuera provisionalmente, ya que pensábamos atracar en el puerto de la autoridad portuaria IB, un poco mas al NW. 



Se ha marchado quedando en volver en una hora, mas o menos, para ver que habíamos decidido. Yo he llamado por radio al puerto, y me han dicho que no tenían puntos libres ya que estaban esperando a los barcos para la regata del día siguiente. Así que nos hemos quedado en esa boya, en (39º 25´,15 N, 003º 15´,85 E).



La tarde la hemos pasado tranquilamente a bordo, leyendo y escuchando música. esta noche la Luna tendrá una edad de 15 días, por lo que alumbrará al 100%.



Y nos hemos retirado a descansar pronto después de una buena cena a base de huevos fritos con butifarra y patatas fritas, ademas de fruta.

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