jueves, 18 de julio de 2019

Dia 8 Navegando por la costa Norte de Menorca

La noche ha sido muy tranquila, solo rota en algun momento por alguna barca de pesca que salía a faenar. Han estado varios días sin poder trabajar debido al temporal, y ahora han de recuperar el tiempo perdido.

Las duchas del club náutico están bien, aunque posiblemente en verano con mayor afluencia de navegantes puede haber momentos sin agua caliente. A las 08.30 HRB hemos desayunado, y después he ido a la ciudad a fotografiar sus calles, sus rincones y sus edificios.



Los pantalanes del puerto son flotantes ya que en algunas ocasiones, sobre todo en verano, se ha producido un efecto de fuerte flujo y reflujo de las aguas. Son intensas bajadas del nivel de agua, seguido de fuertes subidas que recuperan el nivel normal. Se trata de una especie de pequeño tsunami, probablemente generado en la costa del Norte de África.



En la plaza del Born, en la que está el ayuntamiento, destaca un gran obelisco. Fue erigido en honor de los defensores de la ciudad en 1558 frente al ataque de las huestes del turco Piali. Tras nueve días de asedio, los 15.000 turcos entraron en Ciudadela, arrasándola y llevándose cautiva a Estambul a una gran parte de la población. Eran años de lucha constante entre el Imperio Otomano y los reinos cristianos, que solo terminaron con la victoria de la Liga Santa, dirigida por Juan de Austria, en Lepanto en 1571.




Desde esa misma plaza central se tienen muy buenas vistas del puerto, así como de la orilla Norte de la ria.



El paseo por el casco antiguo de Ciudadela es una delicia, y mas a esas horas de la mañana. Hay poca gente andando por ellas, y la calma es absoluta. Además de ser la ciudad en la que residía la nobleza menorquina, también era la sede eclesiástica de la isla, lo que le otorgó una gran importancia.



En sus calles encontramos rincones con mucho encanto, en muchos de los cuales hay pequeñas terrazas, donde tomar café o una buena cerveza.




El antiguo mercado sigue operativo. Aunque tiene un tamaño bastante reducido es un precioso edificio, muy bien conservado.



Debido al temporal habido en los últimos días, hoy no había mucha oferta en los puestos de pescado del mercado, como reconocen quejosas las pescaderas.



La bajada a la orilla de la ría parte de la plaza del Born, y ahora estaba parcialmente en obras. El paseo por las orillas del puerto es muy agradable, y cuando se terminen estas obras será todavía mas.



A las 10.30 HRB estaba de regreso a bordo. Era la hora de regreso de las barcas de pesca a puerto



Nuestro plan para hoy era subir por la costa de poniente de la isla hasta Cabo Nati, y luego seguir costeando hacia levante.



Poco antes de las once, a las 10.55 HRB, soltábamos amarras del CN Ciudadela, dejando poco después por popa el faro del puerto.



Enseguida pasamos frente a varias calas estrechas, como Cala Blanes o Cala Forcat, que se abren en los acantilados que forman esta costa del NW, y penetrando hacia la isla. Son calas para fondear en días de calma absoluta, y sobre todo para pequeñas embarcaciones.


En la aproximación a Cabo Nati pasamos varios cabos, como Cabo Perpiña o Punta Espardina, doblando Cabo Nati a las 11.45 HRB.



A continuación pasamos por Cala Pous, otra cala estrecha abierta en el acantilado, y Cala Morts - siempre hay alguna cala en la que se han encontrado los cuerpos sin vida de náufragos -, para entrar a después en Cala Morell. Esta cala es un pequeño puerto natural, en el que existe un embarcadero.



Incluso en lugares como este, en los que hay cierta actividad náutica, las aguas son transparentes y de un precioso azul luminoso. 



Para el mantenimiento de calas y playas hay unas barcazas de limpieza que las recorren regularmente, recogiendo los residuos que encuentran a su paso.



Pasada Punta de Fray Bernardo está Cala Algayarens, en la que entramos con idea de fondear. Así lo hacemos a las 12.50 HRB, quedando en posición (40º 02´,97 N, 003º 55´,33 E).



Esta es una cala amplia con dos playas, una al Este y otra al Sur, Ambas playas tienen arena blanca muy fina y dunas, aunque las dunas de mayor altura están en la playa del Sur. El sistema dunar es habitual en el archipiélago Balear, llegando a alcanzar las dunas una impresionante altura. Estos sistemas dunares está protegidos, para lo que se han cercado evitando el acceso directos a las dunas.

La comida de hoy ha consistido en una ensalada mixta con fuet, seguida de escalopines con guarnición de setas y spaghetti; y de postre fruta. El vino ha sido José Pariente 2018 sauvignon blanc, terminando la comida con café acompañado de ron mallorquín.



Tras la siesta hemos decidido permanecer en esta cala esta noche, y disfrutar del paisaje. Este es un lugar muy bonito, y tranquilo. De hecho aquí no existe una cobertura permanente de telefonía móvil. Debemos estar en el limite del alcance de la antena mas proxima.


En estas playas, los bañistas suelen hacer "deportes" variados, como ese padre que llevaba a su hijo sobre la tabla. Hoy ellos eran los únicos que estaban en el agua.



A última hora de la tarde ha llegado un cuarto velero, que ha anclado en medio de la cala, a bastante distancia por tanto de donde estabamos nosotros.

La noche se presenta tranquila, aunque fresca, como ya estamos acostumbrados. La cena ha sido una cena fría a base de ensaladilla, espárragos con mayonesa, fuet y fruta. Y con vino tinto mallorquín, marca Son Bordils.

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